"La piel del anciano tiene una serie de características que la hace suceptible de sufrir determinadas patologías"

Entre las patologías más frecuentes del anciano  descatan la sequedad cutánea, el picor, los eccemas, las reacciones cutáneas a medicamentos, las lesiones cutáneas en relación con las alteraciones metabólicas (diabetes…..) y la insuficiencia vascular y por supuesto el fotoenvejecimiento y el cáncer de piel. Todas ellas requieren un manejo especial adaptado a la edad del paciente.