“Manejamos los tratamientos más eficaces para curar el acné y sus secuelas”

El gran impacto psicológico y la repercusión en la calidad de vida que el acné produce en los pacientes debe obligarnos a realizar un tratamiento precoz adecuado con el objetivo de eliminar las lesiones y de minimizar el riesgo de cicatrices. En muchas ocasiones tenemos que recurrir a tratamientos orales que tienen un excelente perfil de eficacia y seguridad. Las cicatrices requieren tratamientos combinados (retinoides tópicos, peelings, microdermoabrasión, láser fraccionado y luz pulsada) y somos los dermatólogos los especialistas mejor capacitados para recomendar el tratamiento más adecuado en cada caso.

La rosácea es también un motivo de consulta muy frecuente sobre todo en personas de piel clara a partir de los 40 años de edad. La fase inicial o eritematotelangiectásica (sofocos, rojeces, dilataciones vasculares…) puede beneficiarse de la combinación de novedosos productos tópicos con distintas fuentes de luz (luz pulsada, láser de colorante pulsado, láser de Neodimio-Yag…). Su fase inflamatoria requiere además combinar fármatos tópicos y orales.